Cada tipo de relación es complicada a su modo, sobre todo cuando una parte espera algo que la otra no es capaz de darle. Después de comerme demasiado la cabeza, he podido abrir los ojos y ver los tantos inconvenientes que nunca debería haber soportado. No puede ser que en los últimos viajes que hemos hecho me haya dejado tirado en medio de la nada, que cada día tenga un problema distinto… Yo no dispongo del tiempo suficiente, ni de las ganas, para arreglar cada cosa que tiene rota. Como he estado con ella casi todos los veranos (y es que son para eso) desde que era pequeño, cuando la monto siento una comodidad inigualable. He tolerado ciertas cosas, pero creo que ha llegado el momento de deshacerme de ella. Me duele muchísimo, pero voy a tener que cambiarla por otra bicicleta. No habrá un momento más apropiado que este.