Esta semana se han cumplido ya tres meses desde la reconstitución de Liras Consulting, que marcó una nueva etapa de fortalecimiento y apuesta por el equipo de internacionalización, un mayor enfoque en el ala empresarial de la compañía, y que supuso mi nombramiento como CEO y administrador único de aquel proyecto concebido en su día atendiendo a los principios de autoorganización y horizontalidad que habíamos conocido en la política universitaria.
Lo llamábamos adhocracia, término aportado por Jorge que puede resumirse en una forma de organización flexible, poco jerarquizada y orientada a resolver problemas tan concretos como cambiantes por medio de equipos temporales de especialistas. Es decir, lo contrario de la burocracia bigforesca, con sus reglas estables, sus puestos fijos y sus cadenas de mando rígidas; en pro de una adaptación constante, colaboración horizontal y una autoridad basada en el conocimiento más que en el cargo.
Hoy, igual que Podemos renunció a los ideales que durante su 15M había enarbolado, nosotros renunciamos a nuestras "autonomías" para constituirnos en una organización vertical y jerarquizada, asignándonos esos cargos altisonantes de los que tanto nos reíamos ayer.
Por suerte, y pese a ello, creo que hemos conseguido que todo cambie lo suficiente para que todo siga igual. La palabra "jefe" ya no es utilizada más que en un sentido irónico, las decisiones difíciles siguen siendo tomadas en consenso por todos los fundadores originales y todavía no hay nadie incontestable ni informe incorregible.
Eso sí, la carga de trabajo ha aumentado considerablemente, los viajes al extranjero se han vuelto más frecuentes de lo que, a priori, me gustaría, y la gestión interna me distrae, más de lo que quisiera, de los trabajos, informes y acciones que sigo disfrutando con la ilusión del primer día.
Mi consuelo es que pronto se incorporarán nuevos compañeros, muy válidos y trabajadores, al cada vez más numeroso "Equipo Liras". Y al final, más allá de cuentas etéreas y farragoso excels, eso es lo que cuenta.
PD: Intentaré subir por aquí alguna publicación de vez en cuando, escrita deprisa, llena de faltas y manierismos, aunque solo sea para humanizar mínimamente este sórdido lugar arrasado por la IA.
¿Así bien o quieres que te lo reescriba de otra manera, jefe?
Publicado originalmente en LinkedIn.